Mira como caen navajas abiertas y el camino se va abriendo a lugares que no se ven bien pero saben a libertad. No me sueltes la mano soledad, no te vayas con otros como todas, no te vayas con otras como todos, no me sueltes la mano que me pierdo buceando entre charcos de barro donde conservo el corazón, me da miedo enfrentar mis miedos y me dan náuseas las vidas que llevan las demás. Estas aunque no quiera mientras fumo dos cigarrillos en la plaza frente a esa iglesia y me hablas de futuros tan extraños como este sentimiento que le guardo a la última que le preste el corazón.
Oye soledad líbrame de este agobio, de este túnel con solo una salida y de mi ~
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