lunes, 21 de abril de 2014
Mi pena
Hoy me encontré en el mundo de las palabras y te extrañe por un momento -hace años que no lo hacia-. Prendí el cigarro afuera de la casa y con las ropas manchadas me dispuse a andar, en ese instante salio para despedirme Diego entonces me llevo a ese abril de 4 años atrás. Diego ya tiene 3 años ¿entiendes bien de lo que hablo cierto? Aun conservo la manía de dibujar letras en hojas blancas y mucha gente me conoce por tu nombre formado por 4 de ellas. Lo siento querida, siento que tuvieras que conocer a un cabro chico estúpido y egocéntrico, que no ayudo en nada, inseguro de si mismo y luego triste escritor -bastante malo, pero triste al fin-. Espero que te merezca más que yo la que camina ahora a tu lado y que siempre sonrías ante las envidias de los demás, me asombra descubrir tantas malas palabras hacía ti en esa gente tan imbécil. Es que si hay alguien ya sea en persona como en acciones que he defendido sin argumentos es a ti y de esa forma entendí el amor a la patria porque debe estar muy cerca de esta acción. Debo confesar que me emborracho todos los 17 y 18 de abril y que me sobran los motivos para romper mi cuerpo contra los muros, putear, escupir sangre y después volver a los oscuros lugares donde nadie supo que estuve. Porque solo tu sufriste más que yo, porque solo tu sabes cuanto duele sentir el vació, porque solo tu valiste todas las penas del universo aunque siempre cual más lejos del otro. (Si hoy también estoy ebrio)
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