"Aunque hoy me siento campana
y golpe que va, golpe que viene,
canto"
XVI - Pablo de rokah hijo, Tomás Tabardo
con pasos de vida entre los muertos
que pueblan la ciudad sin lagrimas.
Llevo cargando lamentos a rastras,
como un niño abandonado que transporta
un peluche que simboliza todos sus recuerdos.
Voy buscando la vida en ojos esquivos
que traen impresos carteles que gritan "sálvate solo"
¿Seré otro más buscando poesía donde no hay
nada?.
La indiferencia me golpea, me quiere
conducir hacia sus lógicas y aunque decidido
voy temblando.
Solo
encuentro plazas pobladas por
yonkis, sus vidas son deudas
alimentadorasde los bolsillos
de los satánicos
hijos de La Gran Ramera, pero todos hacemos
posible el gran teatro/simulacro de los siglos.
Vuelvo hasta mi madriguera por el camino del sepulcro de mi pecho
traidor de mis huesos
este bolígrafo de hierro.

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