es la camisa de fuerza de la individualidad. Ha convertido la
existencia en una carrera degradante por las apariencias, por las
posesiones, por el prestigio social y la supremacía. Su máxima
sabiduría es “Que al último se lo lleve el diablo”.
Este “individualismo a ultranza” inevitablemente ha conllevado la mayor esclavitud moderna, las más extremas distinciones de clases, conduciendo a millones de personas hasta la miseria. El “individualismo a ultranza” simplemente ha supuesto el
pleno “individualismo” para los amos, mientras que el pueblo
está regimentado dentro de la casta de los esclavos para servir
a un puñado de egoístas “superhombres”.
Emma Goldman
La clase -la única existente, la explotadora- desde siempre nos educa en este individualismo a ultranza el cual repercute en toda nuestra vida como cada daño a nuestra individualidad desde que nacemos, de esta forma el resto de la sociedad actual -la no/clase- repite estos valores podridos rebuznando que ser dueño de si mismos es vivir como los poderosos gracias todos sus medios de autoridad nos han enseñado: defendiendo la propiedad privada y apartándonos de los demás olvidando que tú ya eres el monarca de tu propia piel; tu inviolable libertad sólo espera completarse en el amor de otros monarcas: una política de el sueño, urgente como el azul del cielo. (Hakim Bey - Los pasquines del anarquismo antropológico)
-Que falta de respeto locx-

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